Está el ligón de turno en la discoteca cuando de pronto ve una tía con un cuerpazo despampanante sentada en la barra. Se acerca, le pone la mano en el hombro y le dice: -¡Qué! ¿Bailas? La tía se da la vuelta, dejando al descubierto un horripilante rostro que parece salido de una película de terror y le responde: -¡Sí, sí, claro! A lo que el tío contesta dándole unas palmaditas en la espalda -Así me.. gusta, que te diviertas, que te diviertas.
Normalmente los hombres querrían tener una señora en las fiestas, un ama de casa en la cocina, y una puta en la cama. Y, lo que normalmente tienen es una señora en la cocina, una puta en las fiestas, y una ama de casa en la cama.
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